NEGACIÓN DE LA EVIDENCIA

AUSENCIO MARTÍNEZ LUCIO

 “No cualquiera es capaz de leer a primera vista todo aquello, pero tarde o temprano lo escrito sobre la piel hace evidente su fuerza, su presencia, su bendición o su condena.”                                                                                    

  Alberto Ruy Sánchez

*

No es la hora que presagia días extraviados

No es la sombra que nos marca

el momento del adiós

los caminos difíciles

No es  el canto burlón de hienas

ni el embrujo del gallo en madrugadas

cuando la luna es palabra

que ilumina la calle

que se cuela en la retina

Y entre la sábana

 

No son las voces que nombran la posibilidad del magma

la erupción de soles  en pieles extrañas

el suelo incendiado con metralla

 

No es el beso de un judas que sufre al señalarte

ni la cintura breve de ninfas

ni orquídeas promisorias de costumbres aéreas

 

No es la ironía de la palabra motivo para culpas

Tanto se ha dicho sin ser usado en mi contra

que     da lo mismo una mancha mas

mientras la vida sea una esponja  bajo el sol

o la lluvia

 

*

No son los pasos furtivos que alguien escuchó

en azoteas

Cortejo de gatos

Aquelarre enfebrecido de seres equivocados

Trasmutación del alma en luna llena

cuando la sangre es una maldición que mancha la piel

que incendia  las arterias por donde alguna vez anduvo dios

 

No son los versos cantados entre cuerdas de guitarra

No es el oído de malena

que se llena de miel y rezuma nostalgia

por el viento en los arboles

y la mar en caracolas

No es una lágrima por  ermitaño cangrejo

que oscureció la playa

 

Es la sal en los ojos

Es el verso negado

Es la visión de senos que enturbian la ventana

 

*

No hagan preguntas tontas

Nada siento cuando la pluma se agita en la penumbra

Si acaso     Cierta sensación de vacío      Pero el vacío es    nada

Entonces    Nada

 

*

Qué busca la pluma de mi mano

Lo mismo que la pluma de mi cuerpo

Aire

Vuelo        Sólo vuelo

Mientras Neruda escribía sus versos tristes

y encontraba metáforas adormecidas

yo esperaba

en los genes de mi abuelo

 

Entonces    vuelo

Cuando la pluma es una constante entre mis dedos

 

*

No le miré los ojos

No estaba ahí cuando su pelo

ondulaba entre las ramas

no tuve su piel entre los dedos

Ni es cierto que estremecí cuando sus besos

 

Jamás le dije que esperé durante siglos para nombrarla

Que enloquecí con la sentencia de un alemán enfermo

 

No sumergí en su cuerpo mis palabras

O navegué en la mar de su piel almendrada

Solo dejé al arbitrio del silencio cada nueva evidencia de suicida

mientras bebía la sustancia

con que habría de olvidarla

 

*

No es la hora borrada en el reloj de arena

No los sueños ahuyentados con palmas e insecticida

No es la forma de mirar las aspas de abanico

que quieren alejarse y merodean como buitres

la hora de mi muerte

 

No habré de negar el motivo de mi pena

Lo digo entre  nubazón

y  sopor de silencio

 

Ella es un mal necesario

Un temblor en mi pecho que anuncia tempestades

 

Su palabra me salva y me condena

y su risa     a lo lejos

es evidencia de que busco

el rastro de una quimera

 

 Manual de supervivencia urbana

(Introducción)

Ir   Andar la calle de la ciudad dormida

mientras el estruendo duerme y las minas del suelo son una catástrofe

que a todos espanta

Tener vista de halcón y pies de plomo no es tan difícil como parece

Tampoco lo es    ignorar al prójimo

se ha practicado por siglos sin que nadie se escandalice

en todo caso el instinto aconseja prudencia

más allá de toda premonición

 

1

No evadas la sombra que proyectas

cuando el sol asciende

Puede ser la única que de fe

de tu paso por el día

Última gloria digna de referirse

en medio de lamentos

y recuerdos truncados

2

Nunca mires la tarde que agoniza

entre ríos de sangre

y montañas de cadáveres

Salva mejor la vista hacia el suelo

donde alguna vez

reptó

el cuerpo del presidente    clamando justicia

y condena masiva del altercado

3

Escucha el timbre del teléfono

aullido en luna llena

lamento cercano a la treceava hora del día

mal augurio en el registro de llamadas

 

Cuelga pronto si no escuchas un poema

Si la voz del otro lado es insultante

o si es que pide un donativo para causas ajenas

En el mejor de los casos

sigue la corriente mientras miras hacia  la calle

con disimulo

y buscas un detalle no previsto

Luego puedes darte el lujo de gritarle

Pendejo

aunque para él sea una palabra

más light que ninguna

 

Entonces cuelga.

Cuelga

Y lucha durante días contra el pánico creciente.


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