Realiza UAT estudios de geofísica marina para un gasoducto en el Golfo de México

A través del CIDIPORT, con tecnología y equipamiento del Buque Oceanográfico

Con la infraestructura del buque oceanográfico, la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) lleva a cabo estudios de geofísica y sísmica marina para un gasoducto en el frente costero de Tamaulipas, dentro de un proyecto que promueve la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

“Estamos trabajando en esta zona del Golfo de México en todos los estudios básicos y esperamos terminar pronto este trabajo que iniciamos en septiembre del año pasado”, informó Sergio Jiménez Hernández, Director del Centro de Investigación y Desarrollo en Ingeniería Portuaria, Marítima y Costera (CIDIPORT), organismo de la UAT con sede en el Centro Universitario de Tampico-Madero.

El Doctor en Oceanografía, docente e investigador de la UAT, destacó la importancia de los servicios especializados que presta la UAT a los organismos del sector ambiental y energético del país, dentro de las políticas que impulsa el Rector Enrique Etienne Pérez del Río para consolidar la infraestructura y la promoción de servicios del CIDIPORT.

Señaló que con el buque oceanográfico, la Universidad ha ampliado la gama y prestación de servicios en los que ha sumado esfuerzos con instituciones reconocidas a nivel nacional “tenemos convenios de colaboración con el CICESE, y estamos trabajando con el Instituto Nacional de Antropología e Historia, para un estudio de arqueología submarina en el mar caribe”, agregó.

“Estamos consolidando infraestructura de trabajo para hacer una base de datos ambiental del Golfo de México, sobre todo del frente marino costero de Tamaulipas, que es ahí donde está asentada gran parte de la riqueza del gas shale. Con ese conocimiento que nos corresponde como universidad, podemos apoyar al estado y a la nación a tomar las mejores decisiones para que la actividad sea lo más amigable con el ambiente”, explicó.

Detalló que la labor del buque comprende los aspectos que exige la oceanografía para diagnosticar un medio ambiente marino, como el físico, (corrientes, mareas, oleaje); químico (calidad del agua); biológico, (componentes bióticos, flora, fauna y sus distintos niveles), y los aspectos geológicos (características de su dinámica, sedimento). “Esos cuatro aspectos al menos en los indicadores elementales, ya lo especifico a detalle, como por ejemplo la toxicología, tendría que verse conforme lo vayan requiriendo las autoridades”, apuntó.

Destacó que las expectativas en este 2015, es consolidar las áreas de trabajo del CIDIPORT, y una de ellas es la infraestructura de la UAT, que es de las pocas universidades del país que cuentan con un Buque Oceanográfico. “Queremos certificarnos como entidad en términos ambientales y manejo de recursos marinos en todos los sentidos”, añadió.

Cabe destacar que la Universidad, por medio del CIDIPORT, forma parte del programa MEXUSGOLF que tiene como finalidad la colaboración y coordinación rápida y eficaz entre México y Estados Unidos, cuando se presente un caso de contingencia a causa de un derrame de hidrocarburo en el Golfo de México y así poder evitar un desastre mayor.

Por otro lado, comentó que el CIDIPORT trabaja en otros proyectos donde se utiliza la capacidad y experiencia de la Universidad y los servicios de investigadores y técnicos en distintas especialidades, “participamos en ingeniería y soporte para PEMEX en labores de modernización y mantenimiento, así como en proyectos de caracterización y remediación de suelos contaminados por hidrocarburos en distintas partes del país. Y para la CONAGUA, con la valoración e inspección de presas”, concluyó.

 


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