T E C L A Z O S

 

Por Guadalupe E. González

ROBO EN GASOLINERAS, NO ES NOVEDAD…..

A PESAR DEL LARGO historial que puedan tener innumerables gasolineras en el país, sobre “el robo de combustible”, afectando con ello a la clientela, estas de todos modos siguen operando al amparo de la impunidad, con la obvia complacencia de la PROFECO, porque por mas que se hable o se intente hablar de que esta dependencia, está trabajando a conciencia para combatir a “los ladrones oficiales de hidrocarburos”, esto me parece imposible, por la sencilla razón de que “los propietarios de estos establecimientos comerciales” se valen de una y mil formas para “arreglar las bombas” y continuar otorgando litros incompletos, cuya afectación “ya no es ninguna novedad”, porque este mal hábito, es parte de la tolerancia y la corrupción que toda la vida se ha implementado en la comercialización de este producto carburante.

EL ROBO DE GASOLINA con el cual se afecta de manera directa al público consumidor, es el diario quehacer en las estaciones de servicio, pues la misma PROFECO, ahora con el afán de justificar su trabajo, anuncia pomposamente haber descubierto que, “por cada yoga de 20 litros hay un faltante de 300 mililitros”, algo así como el contenido de un refresco de lata, cuya cuestión me parece increíble, porque esa no es la realidad, pues si nos vamos al fondo de este perjuicio a los consumidores, “el faltante oscila en los 300 mili-litros, pero por cada litro y no solo por yogas de 20 litros”.

LO QUE SI ES CIERTO es que, “muchas de las empresas gasolineras castigadas por la Profeco en el año 2014, por habérseles encontrado innumerables anomalías, estas no solo siguen operando, sino que han sido beneficiadas con millonarios contratos, “dicen que solo de Gobiernos pasados”, pero si escudriñamos el tema, podremos llegar a la conclusión de que  en este gobierno también “se cuecen habas”, porque las irregularidades en las bombas despachadoras de las gasolinas, magna sin, Premium y el diesel, están a la orden del día.

PROFECO alude que, “la inmovilización de mangueras, se deriva de las anomalías detectadas en las gasolineras”, cuyos errores repetitivos son la consecuencia de la inestabilidad en las bombas despachadoras, porque en las mediciones implementadas por la dependencia, el resultado no es de litros de a litro, sino de litros incompletos en un 90 por ciento de estos negocios, pero lo que me parece irresponsable es que, “los supervisores de medición”, no explican técnicamente la causa real de las irregularidades detectadas.

OTRO DETALLE que me parece infantil e irrisorio por parte de la Procuraduría Federal de Protección al Consumidor, es porque señala que, “solo en estados como Querétaro, Veracruz, el Estado de Mexico, Coahuila, Nuevo y Tamaulipas, es donde más roban gasolina y no toca al resto de la entidades, cuando el hurto de combustibles, está en los cuatro puntos cardinales de le geografía nacional, salvo que “la revisiones a las estaciones de servicio no las hayan hecho de manera general en toda la República Mexicana”.

POR TAL MOTIVO, es les reitero que  es necesario que, “cuando se hable de una revisión, investigación  o simple indagatorias sobre la operatividad en las gasolineras del país”, que se hable con números claros, porque en el plan de transparencia, el público usuario o los consumidores, quieren saber donde están robando o dando menos gasolina por litro, para evitar la carga del combustible  en estos comercios, pero lo ideal es que “a los que están hurtando hidrocarburos ante los ojos de la propia clientela, que les apliquen sanciones severas o en su caso les cancelen las concesiones”, eso sería un ejemplo extraordinario del Gobierno para que este mal hábito vaya desapareciendo y como país, vayamos avanzando, eso sería lo justo.

PERO DESGRACIADAMENTE eso no va a suceder nunca, porque de por medio siempre está la influencia del empresario con políticos de muy alta envergadura, pero también se ve fomentado el impulso al cohecho y la extorsión, cuya tolerancia es la consecuencia de este infrenable perjuicio a los consumidores, sin olvidar “los arreglos acá en lo oscurito” entre los inspectores de las Profeco con los empresarios, previos arreglos que son el entendimiento económico o “el famoso moche” entre funcionarios y empleados corruptos con los atracadores empresarios vendedores de gasolinas, diesel y demás productos derivados del petróleo.

PARA CONCLUIR, les diré que, “otro problema independiente de los litros incompletos”, es que hay tantísimos propietarios de gasolineras que, como negocio fabuloso tienen la alteración y entrega de facturas hacia las dependencias en la venta de gasolinas, con el obvio consentimiento de las partes autorizadas para la operatividad de esta otra transacción, en la cual ninguna oficina de Gobierno, incluso ni la SHCP investigan, detalle que por nuestra parte, se los dejamos de tarea.

Por hoy es todo.

Para sugerencias y puntos de vista en general al email:

lupeernesto@yahoo.com.mx

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