La turba incendió el Palacio Municipal la noche de reyes de 1978. Una de las versiones de ese movimiento, insisten que fue dirigido desde México, para derrocar al gobernador Enrique Cárdenas González. Un movimiento parecido también ocurrió en esas fechas en Matamoros.

¿La lucha parmista  de José González Alvarado valió la pena?

Por Manuel Núñez

Nunca pude sacarle una palabra relacionada con su lucha política en el PARM como candidato a Presidente Municipal de Mante para el periodo 1978-80.  José González Alvarado se llevó sus razones a la tumba el pasado 23 de diciembre de 2019. Que en paz descanse.

Hoy, al conmemorarse un aniversario más de la fatídica noche de reyes ocurrida el 6 de enero de 1978, hago un recuento de esa historia y preguntado, ¿valió la pena la lucha que abanderó nuestro querido amigo José González Alvarado?

La primera y última vez que se refirió a esa lucha fue en el manifiesto publicado en nuestras paginas el 5 de enero de 1978. Ahí escribió:

 “Deseo expresar a los dirigentes nacionales del Partido Auténtico de la Revolución Mexicana y al pueblo de Tamaulipas, que, una vez conocido ya el resultado de las elecciones Constitucionales, desde este momento me reincorporo a mis actividades cotidianas.

Al dar por terminada mi participación política agradezco a mis compañeros de partido su sincera solidaridad y apoyo. Exhorto a todos a deponer nuestra actitud de enfrentamiento que altera el orden y la paz publica y nos coloca en situaciones que sanciona con rigor las leyes penales. Considero que es preferible continuar ordenada y productivamente trabajando por el progreso del Mante y del Estado de Tamaulipas, siguiendo el ejemplo del presidente de la República José López Portillo y del señor gobernador del Estado Enrique Cárdenas González”.  Atentamente Cd. Mante, Tam., enero 4 de 1978, José González Alvarado.

En la edición del jueves 5 de enero de 1978, en la primera página de EL ECO DEL MANTE se lee:

El gesto de González Alvarado de poner fin a esta lucha infructuosa fue recibido con beneplácito de todos los sectores que agrupan las fuerzas vivas de Cd. Mante para que volviera la paz y la tranquilidad a ese municipio.

Por otro lado, hoy al mediodía aún estaban reunidos algunos parmistas a la vera de la carretera nacional en actitud de protesta por lo que consideraron un fraude en su contra en las pasadas elecciones, sin embargo, se espera que con la decisión de González Alvarado acaben por terminar sus actos de agitación y nuevamente vuelva la calma a nuestra población

¿Qué pasó en realidad?

Enterados de la decisión de González Alvarado, los parmistas encabezados por Rafael Torres Plata, José Francisco Hernández y Antonio Rocha entre otros, se concentraron en la plaza principal entre seis y siete de la noche después de recorrer las principales calles de la ciudad en protesta por el fraude electoral en las elecciones que favorecieron a Enrique Cano González. 

“El caos se inició de acuerdo a las versiones de los participantes cuando alguien grito que se debería tomar la presidencia municipal. Hubo una aclamación que tuvo como contestación chorros de agua, lanzamiento de bolsas con polvos de amoniaco, gases lacrimógenos y una serie de balazos que partieron del interior de la Presidencia y provocaron desbandada”. 

Luego nos agrupamos y enardecidos penetramos al recinto para contestar la agresión. No encontramos a nadie y prendimos fuego a todo lo que encontramos. El primer recinto que ardió fue la biblioteca municipal, luego la tesorería, caros particulares y oficiales, una barredora, escritorios, etc.  Sol de Tampico, domingo 8 de enero de 1978.

En la entrevista con el Gobernador, de izquierda a derecha, Carlos Arellano, Jesús Dominguez, Don Nacho de la Llave, Horacio Muñiz, Don Enrique y Manuel Nuñez

El Gobernador Enrique Cárdenas González llegó a esta ciudad un día después de la tragedia a la casa del alcalde Enrique Cano González. Ahí le manifestó la solidaridad del Gobierno del Estado a El Mante que se reflejó con hechos.

En ese periodo El Mante recibió inversiones que no han vuelto a repetirse en la historia de la ciudad. Construcción de los bulevares que dan acceso al oriente y poniente de la ciudad, calles, escuelas, el auditorio municipal y la pavimentación de la carretera El Abra- Tantoyuquita, por citar algunos más importantes.

El Alcalde Enrique Cano recorrió la cárcel que también que incendiada.

Unos días antes de concluir su mandato Don Enrique estuvo en esta ciudad donde recibió un reconocimiento público a su gran obra constructiva. Siempre al lado de Enrique Cano. Si hubo aciertos o errores en su gestión, la historia lo pone en su lugar.

Si la lucha de los parmistas encabezada por José González Alvarado, sirvió para algo, también la historia lo ha juzgado. Porque el mérito, como dice Díaz Mirón, es el naufrago del alma, porque vivo se hunde, pero muerto flota”.

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