Adiós a La Parroquia…

JF Pérez Uzcanga

Con escasas semanas de diferencia, tres emblemáticas cafeterías veracruzanas, cerraron sus puertas, víctimas de la crisis del coronavirus: El Café La Merced (fundado hace 60 años por mi tío, Aurelio Ibáñez), el Café del Portal (que operaba en el edificio en el que originalmente se fundó y operó por muchos años La Parroquia) y, la sucursal Malecón del Gran Café de la Parroquia.

¡Qué lamentable noticia, yo soy de Veracruz y siento mucho el cierre de esa emblemática empresa!

Debo anotar, sin embargo, que hay un error en las notas que consignan el cierre: la conocida como “La Parroquia vieja” no existe. “La Parroquia vieja” es la expresión con la que los veracruzanos nos referimos a la original Parroquia, que estuvo ubicada justo enfrente de la catedral del puerto.

Cuando se cerró, los hermanos Marcelino y Fernando Fernández, propietarios originales, abrieron cada uno su propia “Parroquia” en el Malecón, a escasos metros de distancia, una en la esquina del Paseo Insurgentes Vracruzanos (el Malecón) y la calle Valentín Gómez Farías y, la otra, en el mismo Paseo del Malecón (en la misma cuadra) pero en la esquina de la calle 16 de Septiembre.

Al paso del tiempo, los hijos de los hermanos Fernández (con quienes conviví muy de cerca durante la secundaria y la prepa), empezaron a abrir sucursales tanto en Veracruz, como en Boca del Río, unas con el nombre de “Gran Café de la Parroquia” (de los hijos de Fernando Fernández) y, las otras, con el nombre de “La Parroquia de Veracruz” (de los hijos de Marcalino Fernández).

Actualmente, “La Parroquia de Veracruz” tiene 31 sucursales en siete ciudades del país; en tanto que “El Gran Café de la Parroquia”, tiene únicamente tres sucursales, dos en Veracruz y una en Boca del Río. No obstante, esta última, tiene mayor arraigo entre los veracruzanos.

La sucursal que se acaba de cerrar, fue la segunda “Parroquia” que se abrió tras el cierre de la original. La primera fue “Café de La Parroquia de Veracruz”, de don Marcelino Fernández. Muy poco después, don Fernando Fernández abrió la suya, “Gran Café de la Parroquia” también sobre el Malecón, que es la que acaba de cerrar sus puertas.