Discurso del Presidente del PRI Nacional Cesar Camacho

Muy entrañables ex presidenta y ex presidentes del Comité Ejecutivo Nacional; respetados amigos gobernadores; compañeras y compañeros senadores encabezados por Emilio Gamboa Patrón; amigas y amigos, diputados federales con Manlio Fabio Beltrones al frente; señoras, señores líderes de sectores y organizaciones; compañeras y compañeros de Partido.

Plutarco Elías Calles ejerce en su recinto su proverbial fuerza centrípeta atrayendo a los consejeros políticos nacionales de todo lo largo y ancho del país, reunidos por un propósito y unidos por una causa refrendamos nuestra fuerza y reiteramos que ser priista es poseer el anhelo apasionado de superación.

Es asumir como misión propia la prosperidad de los demás; es observar la ley como obligación y la ética como guía; es practicar la política y rechazar la violencia; es ser leal a las instituciones de la República, es ahora más que nunca oportunidad para refrendar respeto irrestricto e incondicional respaldo a quien es el primero entre sus iguales, a Enrique Peña Nieto.

Estamos preparándonos para ganar, hoy ustedes han definido cómo. Han aprobado calendarios que nos permitirán aprovechar cada día del proceso electoral para la construcción del triunfo, cumpliendo escrupulosamente con la ley.

Seremos severos vigilantes de nuestros adversarios que, ansiosos por hacerse notar, seguramente incurrirán en sus habituales excesos que no perdonaremos.

Competiremos con una plataforma de ideas encaminadas a alcanzar lo que más quieren los mexicanos: prosperidad para todos.
Habremos de seleccionar de la mejor manera a los mejores, no sólo cumpliendo la ley y nuestros estatutos, sino aplicando controles adicionales que garanticen la probidad y la confianza de quienes nos abanderen, tarea en la que pediremos una intensa participación de la sociedad para que los ciudadanos verifiquen el comportamiento ético de candidatos primero y después de autoridades de este origen político.

Vamos a ganar porque conocemos el ADN de cada una de las 68 mil secciones electorales, y lo pondremos en manos de nuestros comités directivos estatales, municipales, seccionales, y obviamente de cada candidata y candidato para que construyan las más eficaces estrategias de trabajo y de persuasión.

Vienen los días más intensos de trabajo político, esos que con la gratitud que Ivonne y yo les debemos por la oportunidad renovada, los priistas más disfrutamos: trabajar fuerte, trabajar juntos. Estos días los vamos a vivir con emoción, nos merecemos la victoria, el triunfo está enfrente, vamos por él.

Lo vamos a alcanzar por el trabajo eficaz de los legisladores, por el desempeño de las autoridades emanadas de nuestro partido, muy destacadamente por el ejemplar trabajo de nuestros gobernadores, de quienes sus compañeros nos sentimos profundamente orgullosos. Estamos y seguiremos estando con ustedes.

Señoras y señores, los mexicanos vamos a superar los días aciagos que vivimos; trabajando en las comunidades vamos a cortar las ramificaciones de la cizaña que los desestabilizadores están tratando de sembrar entre nosotros. Rechazamos la violencia porque es la antipolítica, esa que hace de la lucha social, división social, que muta la manifestación en provocación, que convierte la diversidad en división, que pervierte la competencia en confrontación y desvirtúa la exigencia de justicia haciendo de ella injustificada violencia. Esto no se merece México.

Por eso desde aquí,  desde el corazón del priismo nacional, hacemos un llamado para que todos los que forman el Estado, los tres Poderes y ámbitos de gobierno, además de las fuerzas políticas, las organizaciones de la sociedad civil y las personas a título individual, sin renunciar a sus convicciones y al ejercicio de sus derechos políticos, contribuyan a la recuperación de la concordia social y el direccionamiento de todo nuestro potencial, para que esta nación rompa todo tipo de ataduras.

Restablezcamos el diálogo político civilizado, que es la mejor manera de prepararnos para las elecciones del año entrante, las instituciones por delante para respetar los derechos de todos, de modo que, sin distingos de ninguna naturaleza, impere el Estado de Derecho, pero no la fría norma jurídica, sino la regla de conducta cargada de valores.

Es necesario que la investigación en curso por los acontecimientos ocurridos en Iguala, desemboquen en el fincamiento de responsabilidades penales y se evite la impunidad.

Este capítulo doloroso de la vida nacional debe aclararse y resolverse, no sólo con la ley, sino con la justicia.

Por otra parte, compañeras y compañeros, no permitamos el reinado de la confusión. La transparencia acabará con las imprecisiones y los rumores infundados que denotan franca intención de hacer daño. Frente a la mala fe, la verdad.

Este es buen tiempo, para recordar que con las reformas transformadoras, las más trascendentes de casi un siglo, ésas que acordamos entre todos, materializaremos los mejores pronósticos de crecimiento económico con justicia social, con inversiones generadoras de empleos, con educación de calidad que abra más oportunidades para todos, con competitividad que nos haga mejores y con energía que nos impulse, conforme a la gran expectativa que se ha generado en México y en el mundo.

Compañeras y compañeros de partido, haciendo paráfrasis de Colosio, podemos decir que los tiempos difíciles sirven para que resolviendo la coyuntura demos solución a la estructura, y cuidar que lo circunstancial no altere lo sustancial.

La realidad nos indica que en el México de nuestros días es muy importante evitar la ceguera, ante los desafíos de lo inmediato. Mirar sin miopía los evidentes buenos resultados y no perder de vista el promisorio horizonte que se presagia para México.

Así ha venido haciendo el gobierno de la República, atendiendo lo urgente sin dejar de lado lo importante.

Por eso, los priistas continuaremos reprobando todas las acciones que atenten contra la libertad, la dignidad y la armonía en la vida cotidiana; seguiremos tercamente haciendo política.

Celebramos por eso, la decisión del presidente Peña Nieto de rechazar la violencia, reestablecer el orden y canalizar las demandas manifestadas, haciendo uso de todos los recursos que legítimamente la ley le provee.

En ese afán, Enrique Peña Nieto cuenta incondicionalmente con su partido.

Queridas compañeras, respetados compañeros:

Juntos y en paz los mexicanos somos capaces de todo. Si en los momentos actuales cada uno de nosotros cumple la responsabilidad que la sociedad, la ley y nuestra propia conciencia nos han asignado, continuaremos en ascenso el camino de la seguridad con justicia y con paz por la prosperidad de todos.

Enhorabuena.

Con el permiso de todos ustedes y la gratitud del Consejo Político Nacional, siendo las 20 horas con 10 minutos del día 18 de noviembre de 2014, declaro clausurada la XXXI Sesión Extraordinaria del Consejo Político Nacional.

Que sea para bien de México.


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