LO QUE UNA SIMPLE CAJA DE CARTÓN PUEDE LLEGAR A SER

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Loida E. Fernández G.

Dejad a los niños venir a mí y no se los impidáis, porque de ellos es el Reino de los Cielos.  Palabras de Jesús el Cristo, según las registran los evangelios.

Hace unas semanas me quedé muy sorprendida al descubrir de una nueva manera, lo que una simple caja de cartón puede llegar a ser. Si, una simple caja de cartón igual a la que usamos para guardar cosas que ya no usaremos, o para envolver un regalo para una ocasión especial. La caja a la que me refiero la vi en un programa de la televisión cultural, que comparte lo que en este caso desde hace unos diez años hace el gobierno noruego, al entregar a las madres recién paridas, una caja de cartón adaptada para ser la primera cuna del recién nacido. La misma se entrega con una pañalera básica para las primeras necesidades del bebé.

Este programa coincidió con el arribo a nuestro hogar de un bebé y me llevó a ponderar de una manera novedosa sobre lo que una simple caja puede llegar a ser., insisto. Todo ello me llevó a pensar en la vida de los niños, especialmente los niños abandonados, rechazados, huérfanos, dejados en una caja de cartón en frente de una casa o en la banqueta o, lo peor, en un basurero.

Esto me hizo pensar que el ser humano, si aceptamos   la historia de la creación de los biblistas, fue un ser rechazado desde su aparición en el huerto de Edén, que se convirtió en un espacio para el rechazo y la marginación, después de haber sido originalmente un espacio de creación, creatividad, belleza, armonía.  Esa será la eterna historia del ser humano.

Si miramos un poco más de cerca los textos bíblicos, leemos que todo el tiempo que el pueblo de Israel pasó en el desierto, fue un tiempo continuo de abandono, rechazo, perdón y acogida después de cumplir con sacrificios mandados por Dios.

Quizás uno de los más imponentes relatos en este sentido está en la historia de Abraham e Isaac.  A Abraham, quien es reconocido como el amigo de Dios, le es presentada una petición, quizás la más dura de toda su vida y de la vida de cualquier padre de familia. Dios le pide a  Abraham que sacrifique como ofrenda para remisión de pecados a su único hijo,  Isaac ¿Qué clase de amigo hace esta petición?

Y qué decir de Ismael y Agar. Ambos rechazados del entorno familiar y enviados al desierto a morir. Si no es por la gracia de Dios expresada en una higuera para darles sombra en medio del desierto y proveerles de   agua, también otra sería la historia.

José, abandonado por sus hermanos, separado de su padre, a quien le dijeron había muerto, luego vendido a pastores trashumantes, para terminar en una situación que le pone como parte de la administración de la casa del faraón en turno, por su don de adivinación, dado por Dios.

Al Igual que estos relatos tenemos el de Moisés, quien fue en un sentido abandonado en el río Nilo. Recogido y criado como hijo adoptado por la hija del Faraón, después de defenderse contra un egipcio en el desierto y siendo descubierto que él lo había matado, tiene que empezar su peregrinar para no morir.

Además de importante, el relato que nos trae a la vida los primeros días del ministerio terrenal de Jesús, desde su nacimiento nos descubre a un Jesús en un sentido rechazado por su propio padre, José, quien, según él con la buena intención de no difamar a María, pues ya estaba embarazada,  planea abandonarla en lo oscuro de la noche, aunque piense apoyarla a la distancia, pero es un abandono desde otro punto de vista, pues María tendría que enfrentar todas las críticas sociales de ser una mujer abandonada.  Y he ahí la intervención del Espíritu Santo. Es Dios quien le hace regresar a asumir su responsabilidad como padre terrenal de Jesús.

El relato nos sigue describiendo el nacimiento de Jesús y su primer hogar, que no fue nada hermoso, sino todo lo contrario. Llega a un establo. A lo peor de sucio de una ciudad, donde se guardan los animales, quienes se convierten en sus compañeros, y le arropan en esta parte del éxodo de su familia. Es pues Jesús, un marginado, un paria.

Uno de los momentos más serios del abandono de Jesús, es cuando es llevado al desierto y en un sentido es puesto en lucha a la par del satanás, con quien de alguna forma disputa nuestro destino. Allí lo vence y no se entrega a sus deseos, sino que le condena diciendo, vete de mí satanás. Al Señor tu Dios sólo servirás. Qué maravilloso momento este en el que Jesús, ofrece desde ya su vida para salvarnos.

Más tarde lo vamos a encontrar discrepando y recriminando a sus discípulos, cuando estos en algún momento de su ministerio piensan que son demasiados niños los que hay a su alrededor y que le estorban y Él les dice esa hermosa frase que nos recordará siempre su amor por los niños: “dejad a los niños venid a mí y no se los impidáis porque de ellos es el reino de los cielos.”

Al final de su vida terrenal, lo vemos reclamando el abandono de Dios cuando dice “Abba Padre” o la frase que en la cruz toma un poder tremendo: “Dios mío, Dios mío, por qué me has abandonado.”

Pero ¿Y la caja? La famosa caja fue la que me llevo a meditar en el lugar y circunstancia en que llegó Jesús a este mundo. No me quedé allí, pues después llegué a reflexionar en que ese aparente abandono, esa simple caja de cartón, fue tomada en las manos de dios y fue transformado el momento por el amor, en un momento de bendición para toda la humanidad ver cómo su estrella guio a los sabios hasta el lugar donde estaba el niño Jesús, quien era el  Mesías esperado, el emperador sin trono, quien salvaría a su pueblo del yugo romano y a toda la humanidad de una condenación eterna. Porque ¿Y qué si los sabios no hubieran oído su voz y no hubieran ido por el camino que Dios les indicó que fueran? Esa, esa sería otra historia.

Pedimos a Dios que así como vio el evangelista en la isla de Patmos “un cielo nuevo y una tierra nueva, donde no habrá más llanto ni más dolor, porque las cosas viejas pasaron, todas han sido hechas nuevas.” Que así sea y que no haya más niños en abandono.

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Periódico fundado en 1939, en Cd. Mante, Tamaulipas, con información de la región

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