Mi esposa Lupita perdió su licencia de manejo. Fuimos a la Oficina Fiscal en Mante para obtener una nueva. Le robaron su cartera y no traía nada que la identificara. De suerte traía una foto en mi celular de su credencial del INE y procedimos a sacar el CURP, el registro del SAT, comprobante de domicilio, credencial del INSEN y listo. Pago, foto y licencia lista.

Aunque rápido, me pareció con la sola foto del INE era suficiente para que nos dieran otra licencia, ya que los papeles nos los devolvieron tal y como los entregamos. Por ello creo la documentación fue excesiva.

Pero aquí viene lo bueno.

Hoy fui a renovar mi licencia de manejo a la Oficina Fiscal en Madero. Ustedes saben, la fecha de expiración es precisamente la de la fecha de nacimiento. Así es que dije, para no caer en riesgos, hoy mismo iré a pedir una nueva licencia. Lo más fácil era esperar a estar en Mante, pero no me gusta andar sin papeles en regla y decidí hacer el trámite en Madero.

Llevaba mi licencia anterior y mi INE y para mí eso es suficiente para que se haga una renovación, puesto que nada ha cambiado acerca de mis datos.

Llego y pregunto en la mesa de informes y me dicen que tome una hojita en donde se enumeran los documentos a presentar: INE, CURP, SAT, licencia vencida, comprobante de domicilio, credencial del INAPAM. No los traía y por más que rogué que me hicieran el trámite con mi INE y mi licencia vencida, no tuve éxito.

Regresé a casa y conseguí los papeles que me estaban pidiendo. Siempre los tengo a mano. Regreso a la oficina fiscal en Madero. Vuelvo a presentarme en la mesa de informes y les muestro los documentos solicitados. Los revisan y los clasifican como correctos, pero, me dicen; ¡¡nos acaban de avisar que se acabaron las formas de licencia y la cámara de fotos no sirve, así que tendrá que regresar mañana, si quiere, puede pagar ahora y mañana ya solo hacer el trámite, como usted quiera!!. Señorita, hace rato me hubiera dicho esto y no hubiera ido hasta la casa, le dije. Pues si señor pero que quiere que yo haga, es un “imprevisto”.

Tomé mis papeles, di las gracias y me retiré. Mañana regreso, le dije. Me llevé de once de la mañana a las dos de la tarde, di dos vueltas y por supuesto gasté bastante gasolina.

Por supuesto que no regresaré. El próximo lunes haré el trámite en el Mante.

Gran Maestro, protégeme para que no suceda nada que me complique la vida y te pido disculpas por estos hermanos burócratas nuestros que no atinan a hacernos la vida más sencilla.

José Manuel Izaguirre

Un abrazo para todos mis amigos de FACE y ECO

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