Por J. Ernesto Cervantes M.

 

(SISTEMA DE PRODUCCIÓN AGRICOLA, parte 2]

El sistema de producción agrícola es complejo porque como ya mencionamos depende de condiciones climáticas, manejo del agricultor y su interacción; muchos años de experiencia se requieren para llegar a ser un experto en producción agrícola, y aun así no es garantía obtener buenos resultados

La semana anterior mencionamos el sistema de producción agrícola, pero no fue suficiente porque el tema es muy amplio como para dar la idea completa en dos cuartillas, entonces considere´ apropiado complementarla y mejorara el entendimiento de lo que implica una producción agrícola eficiente.

Debemos primeramente mencionar que los productores agrícolas procuran cada ciclo de producción obtener el máximo benéfico económico para el sustento de sus familias,  además del mejoramiento de su finca y el estándar de vida. Lo mismo ocurre con las empresas, que tienen por objetivo invertir en producción agrícola y obtener rentabilidad, ya que la agricultura como negocio a pesar de los muchos problemas y riesgos que implica, es una de las actividades productivas más rentables en términos generales con una tasa de retorno cercana al 2 x 1 anual, es decir por cada peso invertido se obtiene dos pesos.

Pues bien, vayamos entonces a las condiciones que en un sistema de producción debe cumplirse para que el potencial de rendimiento de cada especie vegetal se exprese óptimamente. La interacción de cuatro factores son los que mas influyen en un buen sistema de producción: Clima, Suelo, Planta y Agua. El clima es el de mayor importancia el cual incluye la temperatura diaria, el fotoperiodo (horas luz diario),  la irradiación (intensidad de los rayos del sol), y en general los fenómenos meteorológicos como el viento, la humedad relativa, la evaporación, etc. De esta forma, la temperatura de una región define el momento en que debe sembrarse el cultivo y el momento de la cosecha.

Los cultivos por ejemplo el maíz y la soya no pueden sembrarse antes de que la temperatura sea mas baja de 10° C y tiene como condición que posteriormente durante el periodo de crecimiento dicha temperatura vaya aumentando de manera tal que ocurra la máxima en floración, pero posteriormente vaya declinando hasta completar la fructificación y se encuentre listo para cosecharse ante de que llegue nuevamente a 0°C en las regiones con climas templados. Esta condición ocurre normalmente en el hemisferio norte de Abril a fines de Octubre y principios de Noviembre, es decir de 7 a 8 meses.

En dicho periodo ocurre en forma paralela la intensidad de radiación solar, muy necesaria para la fotosíntesis, proceso fisiológico que tienen las plantas para acumular energía y desarrollen su función. La fecha de siembra o período de siembra óptimo es muy importante, pues al retrasarse éste, se corre el riesgo de un decremento en el potencial de rendimiento afectando directamente a la rentabilidad o ganancias.

En segundo término y no menos importante es la calidad del suelo, ya que este debe tener características fisicoquímicas apropiadas para que el cultivo por producir. Normalmente debe ser un suelo plano para agricultura mecanizada, con buena profundidad de la capa arable donde las raíces de las plantas desarrollaran mas longitud y alta capacidad de absorción de agua y nutrientes; además de que permite un mayor almacenamiento de agua para periodos críticos de sequía y ausencia de precipitación pluvial cuando no se dispone de riego. La acidez  o alcalinidad es otro factor importante ya que los suelos neutros (con pH=7) son esencialmente los mas aptos para productividad agrícola, raramente los extremadamente ácidos o alcalinos son adecuados.

La materia orgánica (Conjunto de células animales y vegetales descompuestas total o parcialmente por la acción de microorganismos) contenida en el suelo es también muy importante ya que a mayor porcentaje, favorece un mayor equilibrio de elementos necesarios para óptimo desarrollo. Dichos elementos son principalmente Nitrógeno, Fosforo y Potasio llamados mayores; mientras que el Azufre, Magnesio, calcio, etc., son considerados como menores.

Cualquier deficiencia en ellos principalmente en los elementos mayores requerirá adicionar al suelo cantidades que dependerá del nivel de productividad deseado. Para ello se requiere Información que resulta del análisis fisicoquímico que determinan las propiedades del suelo.

En tercer lugar tenemos a la planta, es decir todo lo relacionado con el potencial genético de la variedad o hibrido a sembrar el cual puede variar mucho en su productividad dependiendo de manejo y la protección o cuidados que se le proporcionen desde su siembra hasta la cosecha, lo cual puede ser de 3 a 7 meses en cultivos anuales y de uno a varios años en cultivos multianuales o perennes. El uso de buena semilla para siembra, es en términos generales el 50%  del éxito de un plan de producción ya sea maíz, soya, sorgo, caña y casi para cualquier tipo de planta.

Desde la siembra, la semilla se deposita con tratamiento químico u orgánico para protección de insectos y organismos dañinos viviendo en el suelo como hongos, bacterias, etc; posteriormente se mantiene libre de hierbas, plagas y enfermedades de la parte aérea de la planta que pueden cohabitar con el cultivo y afectar su potencial.

Asimismo, la población de plantas del cultivo por unidad de área debe ser la adecuada y su nutrición bien manejada durante el desarrollo ya que cualquier deficiencia mermará su producción final. Por tanto la cantidad de semilla por hectárea definirá la población a obtener, dependiendo también esto del porcentaje de germinación.

Por último y no menos importante está el agua o humedad disponible para producción. Todos los cultivos requieren determinada cantidad de volumen de agua para producir, y para obtener alta rentabilidad la exigencia es mayor.

El agua puede ser obtenida de la precipitación pluvial pero regularmente esta no es uniforme ni en cantidad ni en distribución durante el desarrollo del cultivo principalmente en la etapa de floración cuando es mas exigente; sin embargo, aunque regularmente se logra obtener producción con baja precipitación, para obtener alta productividad es necesario buena distribución y mayor cantidad de agua.

Por ejemplo en maíz y soya son necesarios 800 a 1000 milímetros de precipitación, o bien 600 litros por metro cuadrado cuando es suministrada por riego. Para el caso de arroz o caña de azúcar el requerimiento es aun mayor

Estimados lectores, el sistema de producción agrícola es complejo porque como ya mencionamos depende de condiciones climáticas, manejo del agricultor y su interacción; muchos años de experiencia se requieren para llegar a ser un experto en producción agrícola, y aun así no es garantía obtener buenos resultados; sin embargo, después de aprender los conceptos básicos y practicar una agricultura con buena planeación y ejecución se llega a reducir notablemente los riesgos y obtener la rentabilidad deseada. La próxima semana hablaremos sobre la importancia del maíz en México, muchas gracias!!.

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